En España es posible registrar una persona jurídica siendo extranjero, pero es necesario cumplir determinados requisitos. El principal de ellos es contar con un estatus legal de estancia en territorio español.
Si la intención del emprendedor, además de crear y poseer la empresa, es trabajar en ella, será necesaria la correspondiente autorización de residencia y trabajo en territorio español. En caso de participar en el proyecto empresarial únicamente como socio fundador, siempre que el trabajo lo realice personal contratado o un socio con autorización de trabajo en España, el solicitante no necesita solicitar una residencia con derecho a trabajar. También existen diferencias en los requisitos entre los ciudadanos de la UE y los extranjeros de terceros países. Así como cualquier ciudadano de la UE puede crear una empresa, cualquier extranjero puede abrir una sucursal de una empresa ya constituida y registrarla en España.
Los tipos de personas jurídicas más habituales para el ejercicio de la actividad comercial son: