El solicitante debe demostrar que dispone de ingresos mensuales suficientes para mantenerse a sí mismo y a los miembros de su familia, de acuerdo con los siguientes importes:
Estos importes pueden acreditarse, entre otros medios, mediante contrato, nómina, facturas emitidas, certificado del empleador y extracto de la cuenta bancaria del solicitante de los últimos tres meses, etc.
Sí, los nómadas digitales son residentes fiscales, pero los trabajadores por cuenta ajena pueden acogerse a un régimen fiscal especial (Régimen Beckham), con el cual el tipo impositivo puede reducirse al 24% sobre los primeros 600.000 € de renta durante 6 años. En el régimen general se aplica una escala progresiva de tributación.